martes, 8 de agosto de 2017

Vivir a Río Piedras



Publicado: Claridad, miércoles, 2 de agosto de 2017

Luego de más de dos retadores y enervantes meses de huelga universitaria el regreso al salón de clase nos presenta un desafío a todos los niveles: académico, político y psicológico. No podía simplemente imitar a Miguel de Unamuno, que al regreso al aula luego de 7 años de haber sido destituido de su puesto en la Universidad de Salamanca por la dictadura de Primo de Rivera, expresase "Decíamos ayer...". Sería un acto cobarde e irresponsable de mi parte, como educadora, pretender que nada había pasado, que nada había cambiado porque yo percibía en esas miradas que mis estudiantes eran otras y otros. Y ya yo no era la misma de entonces. 

Había que repensar las lecturas asignadas y las actividades programadas. Contrario al criterio  desacertado de la secretaria de Justicia, Wanda Vázquez Garced de secuestrar la paga a empleados docentes durante periodos de huelga o paros, me encontraba inmersa en buscar lecturas y actividades que fortaleciesen la experiencia académica y que partiera de reconocer los méritos de la gesta huelgaria para mis estudiantes. 

La Segunda Muestra de Dramaturgia Nacional de CPuedD21 me proveyó la oportunidad de llevar a mi clase de la UPR Humacao (primer año) a la presentación de la obra corta del joven dramaturgo Rafael Pagán, Crac, Crac, Crac. Acordamos verla el domingo ya que era matiné. Nos habíamos encontrado en Caguas (punto neurálgico para aquellas personas del área central y del este) y salimos en caravana. Subimos por la avenida universitaria la cual está bellamente adornada con la bandera nacional y grafitis. Al fondo, la beligerante Torre de la Universidad, símbolo que nos une a los 11 recintos. Yo, que he caminado y corrido esas calles de Río Piedras, me enternecí al verla. Luego me confesaron algunos estudiantes que se habían emocionado y que eso, “ver esa torre, profe, es un parapelo.”

 El Ensayo, Café-Teatro-Bar, desde el inicio rompió con todas las expectativas de mis estudiantes de lo que es un teatro. Es íntimo, es minimalista y tiene picadera y bebidas a precios bien módicos para el bolsillo del público estudiantil. La escenografía se fue montando poco a poco hasta el punto que las personas allí presentes formamos parte de la puesta en escena. La obra es una crítica mordaz al batateo político, a la ineficiencia de agencias gubernamentales en prestar servicios esenciales y a la inminente ruina de un pueblo incapaz de ver y actuar por salvarse. ¿La tarea? Redactar una reseña sobre la obra. Para muchos (y me sorprendió) fue la primera vez que caminaban por las calles de Río Piedras. De San Juan sóolo conocían el templo mayor, Plaza Las Américas. 

La experiencia teatral logró reestablecer el diálogo comenzado al principio del semestre. Ahora estaba enriquecido por la conversación sobre la huelga, Río Piedras y la obra de teatro. Semanas antes de la huelga habíamos comenzado con el género novelístico. Nueve semanas después lo retomamos. Durante el espacio “que no trabajamos” leí varias novelas pensando cuales serían las idóneas para la nueva realidad universitaria. La novela de Rosita Marrero,Más grande que mi vida (Ediciones Callejón, 2017) fue por una de las que me decidí. 

Nací en Santurce, pero renací en Río Piedras. Sus calles son más que una entrada al mapa virtual en Google. Es mi mapa político (piquetes, marchas, micro mítines, la FUPI, el MPI), emocional (mi primera relación sentimental cuyo dulce recuerdo aún perdura en mi piel), de identidad (nación, caribeña, latinoamericana, mujer) e intelectual (otros mundos creativos, filosóficos, científicos, etc.). Tal vez por eso siempre hay una atracción innata cuando sé que la trama de una obra se ubica total o parcialmente en Río Piedras. Aún sigo buscando su esencia cambiante. La novela de Marrero me agarró por muchas razones y quise vivirlas con mis estudiantes de la post huelga del 2017. Es una novela que enaltece la amistad solidaria y que educa sobre las relaciones amorosas sin caer en el panfletismo (herramienta útil para dialogar sobre la obsesión de controlar al objeto deseado, los celos como expresión de inseguridad y la búsqueda de pareja por el miedo a la soledad). El personaje central, Claudia, nace y se cría en Utuado, pero es en Río Piedras, al comienzo de su vida universitaria, que se va a transformar gracias a todas sus experiencias. Claudia, es la mujer luchadora, profesional y solidaria quien, desde su cama en el hospital, nos hará partícipes al recordar ese devenir psicológico e histórico que a zancadas irá moldeando su ser. Más grande que mi vida es una novela seminal para introducir la historia de la lucha estudiantil nacional por una reforma universitaria, es el encuentro de mundos paralelos: el campo y la ciudad, es concretizar el sentimiento del amor y  sobre todo es valorar una amistad que habrá de superar todos los obstáculos. Es vivir Río Piedras en todas sus facetas, en su infinita gama de experiencias para quien vive de cara al sol. 

Yo busqué con Río Piedras enamorar perdidamente a mis estudiantes con el mundo de la lectura, con el teatro, con toda expresión de belleza, con toda manifestación que nos enriquezca como seres humanos de esta época. Río Piedras, en ficción y en lo tangible, ha sido y es la cuna del desafío de paradigmas y de las posibilidades de presentes. 

* La novela Más grande que mi vida la puedes conseguir en la CLARITIENDA

domingo, 6 de agosto de 2017

Tuto Marchand

Tuto Marchand

Puerto Rico le dice adiós a uno de los grandes del baloncesto

En la etapa final de lo que fue una vida llena de logros, mientras superaba el cáncer y enfrentaba distintos otros problemas médicos, Jenaro “Tuto” Marchand le dejó entrever a sus familiares y allegados que su partida podría llegar en cualquier momento.
“Él tuvo durante los últimos 15 años grandes batallas de salud. Y como él nos decía: ‘Siempre hay que dar la mejor cara’”, relató ayer Jorge Marchand Sifre, portavoz de la familia Marchand y sobrino segundo de Tuto, quien falleció la madrugada de ayer a los 82 años.
Marchand Sifre destacó que a pesar de su frágil condición de salud, Tuto visitó la Casa Olímpica anteayer y que estuvo, “superlúcido hasta el último momento y consciente de que podía irse en cualquier instante. Él nos daba unos ‘hints’ (indirectas) para prepararnos”.
El portavoz de los Marchand también agradeció la avalancha de muestras apoyo que su familia ha recibido en el momento en que perdió a su patriarca, quien por más de medio siglo fue una figura clave en el desarrollo del baloncesto en Puerto Rico y América.
“Tuto era una mente extraordinaria. Realmente se nos ha ido alguien con mucho talento. Un ser humano extraordinario y muy capaz”, dijo el pasado presidente de FIBA en América, Alberto García, sobre su mentor y colega durante casi dos décadas. “No pasó desapercibida su vida. Muchos ejecutivos del baloncesto en América aprendieron de él, no solo yo”.
Fernando Quiñones, presidentre del Baloncesto Superior Nacional (BSN), también resaltó la importancia de la figura de Tuto en el baloncesto internacional.
“La comunidad del baloncesto, no sólo en Puerto Rico si no a nivel mundial, sufrió una gran pérdida ante el fallecimiento de uno de sus gigantes, Jenaro ‘Tuto’ Marchand. Vaya nuestro abrazo solidario a su viuda Myrna, y sus hijos Jenaro, Ramón, Jorge y Vilma en este momento de dolor”, expresó Quiñones en un comunicado.
Incluso el otrora jugador y dirigente de la Selección Nacional, Raymond Dalmau, quien en ocasiones estuvo en desacuerdo con posturas de Marchand, reconoció los logros
y la integridad del desaparecido líder de FIBA Américas.
“Yo no puedo opinar mucho sobre eso porque tuve unas cuantas diferencias con él. Pero puedo decir que él en el baloncesto, como presidente de la liga tomó decisiones que fueron para el beneficio de la liga”, expresó Dalmau. “Él implantó los refuerzos para los equipos de abajo (en la tabla de posiciones). Bajo su incumbencia fue que se logró aprobar eso, que sin lugar a dudas ayudó mucho a la liga. Por eso llegaron jugadores como Rolando Frazer y Mario Butler”.
“Y a nivel internacional en FIBA Américas y en la FIBA, él ha sido el puertorriqueño que más ha podido escalar las altas esferas de la FIBA y eso es otro de sus logros”, agregó el ‘Pirata Mayor’.
Dalmau recordó otro logro de Marchand, uno que ejemplifica la tenacidad de Tuto y su compromiso total con las causas que consideraba justas: el caso del jugador David Ponce.
“Tuto a la vez tomó unas decisiones como la del caso de David Ponce. Cuando el tribunal decide que todos los estadounidenses pueden jugar en Puerto Rico (como nativos), él paralizó el torneo y al final la Federación ganó el caso en el tribunal apelativo de Boston. Allá revocaron la decisión de aquí”, rememoró Dalmau. “Eso fue algo bien importante para el baloncesto a nivel de Puerto Rico”.
Ese compromiso con sus principios y lealtad a las causas que consideraba justas las aprendió desde su cuna en El Falansterio, en Puerta de Tierra.
“Una persona que se crió en El Falansterio de Puerta de Tierra y que llegó hasta donde llegó en gran parte, lo logra por creer en sí mismo y por creer que está haciendo lo correcto”, explicó Marchand Sifre. “Las enseñanzas de sus padres, Jenarín y Solina, fueron fundamentales en Tuto. Y su vecindad en El Falansterio. Esa gente que ya no está”.
“Su madre y su padre eran bien importantes para él. Y yo creo que hay algo en la cepa Marchand que no olvida sus raíces. Tuto siempre me lo decía”, terminó diciendo Marchand Sifre.
En 1955, Tuto se graduó con un bachillerato en Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, donde en 1962 obtuvo su Juris Doctor.
Trabajó con el Departamento de Justicia hasta 1966 y luego mantuvo práctica privada por 40 años. Pero su primer amor fue el baloncesto.

lunes, 26 de junio de 2017

Manuel Rivera Guevara




Nació el 5 de enero de 1935 en Las Piedras.  Sus padres fueron  don Ramón Rivera y doña Amelia Guevara.  Vivió en Las Piedras hasta la edad de  10 años y luego se trasladó a Humacao.
            Estudió en la Escuela Intermedia Juan Ponce de León donde se destacó a nivel nacional en la carrera de 100 y 200 mts.    En el año 1954 representó a P.R. en los Juegos Centroamericanos en México en los eventos de 100 y 200 metros, y en ambos relevos.
            En el año 1955 tuvo una destacada participación logrando tiempos de 10.4 en 100 metros  y  21.4 en 200 metros,  lo que le valió para consagrase como uno de los atletas más destacados de la región panamericana.
            En su primera participación colegial como atleta representando a la Universidad Católica de Ponce ganó 100 y 200 mts, derrotando a Rubén Díaz y Norberto Cruz,  dos de los mejores corredores de la época.
            En 1958 pasó a la Universidad de Puerto Rico y participó en la Justas obteniendo la primera posición en los 100 metros y 200 metros.  Además participó en los relevos de 4X100 y 4X 400 metros.  Triunfó en ambos relevos.  Por segunda ocasión obtiene la selección como Atleta Más Destacado.
             En 1959 participa en los VIII Juegos Centroamericanos en Caracas, Venezuela.  Obtuvo  medalla de oro en 100 y 200 metros y en el relevo 4 por 100 metros. Finaliza la competencia con tres medallas de oro y una de plata ganándose  la admiración del pueblo venezolano.
             Participó en el relevo de 4 x 400  que obtuvo medalla de bronce en los Juegos Panamericanos celebrado ese mismo año en Chicago.
             En 1960 fue seleccionado como el Atleta Más Destacado de P.R. por la  Administración de Parques y Recreo que dirigía Julio Enrique Monagas.
             En 1961 comienza su carrera como maestro de Educación Física en la Escuela  Superior  Ana Roqué. En 1963 fue reclutado como entrenador para atletas del Colegio Regional de Humacao por el Prof. Nolan Comas.  En 1981 fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño.  Falleció el 14 de julio de 1994  en Gurabo.

miércoles, 12 de abril de 2017

Luis Fernando “Baby” Carrasquillo Rivera

Luis Fernando “Baby” Carrasquillo Rivera

Baby nació el 12 de abril de 1949, en Humacao. Hijo de Nicolás y Juanita y hermano de Olga, Efrén, Lydia, Delia, Héctor (Titole) y Edna. Casado con Aileen Rodríguez y procrearon tres hijos: Luis F., Fernando L. y Javier F. Disfruta de sus nietos Natalie, Deyaneira y Fernando L.

Estudió en las escuelas públicas graduándose de la Escuela Superior en 1966 y en el Colegio Regional de Humacao y obteniendo un bachillerato en Educación Física en la Universidad de Río Piedras. Inició como maestro de matemáticas en Las Piedras y maestro de educación física en la Escuela Superior de Humacao. Logró Campeonatos Regionales y Estatales en atletismo, béisbol, voleibol y softball masculino y Tenis de Cancha y nos representó en San Thomas y Santa Cruz.

Propulsor de la Boys Baseball Club de Humacao durante 25 años y proclamándose Campeón Nacional Pony recibiendo reconocimiento en la Serie Mundial en Washington. Narrador del Equipo de Humacao Mustang que se proclamó Campeón en el Mundial Invitacional en New York. Presidió Boys Baseball Club y representó a Puerto Rico en el Torneo Mundial Mustang en Texas.

Perteneció a la Junta Directiva en la Doble AA Juvenil y es miembro de la Junta Directiva del Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño siendo miembro fundador. Jugó Doble A con Humacao y narrador de la COLICEBA para Naguabo y Humacao y Doble A Juvenil y Clase A de Humacao. Trabajó para WALO en varios programas deportivos de gran audiencia. En 2010, fue
reconocido por el Senado y la Cámara de Representantes como parte de celebrarse Mayo, Mes de la Radio. Se premió su aportación en los Juegos Nacionales del Departamento de Recreación y Deportes.

Baby, se siente orgulloso en compartir con atletas, padres, amistades y familiares y agradece el cariño y respeto para él y su familia así como todos los reconocimientos recibidos. Se distingue por su pasión, dedicación y su vida hacia los deportes, en especial el béisbol. Impartió la actividad deportiva como fuente de aprendizaje de valores positivos y fórmulas óptimas para el desarrollo de mejores ciudadanos. Fue fuente de inspiración y mentor de maestros humacaeños de educación física como Rafa Pérez y Pepe López entre otros. Reconoce a estudiantes que, con dignidad, sirven a la comunidad en el deporte y que emularon su profesión.


lunes, 27 de febrero de 2017

Lleno de emotividad y expectación el Homenaje a los Valores Jóvenes del Deporte Humacaeño.



El pasado domingo, 26 de febrero de 2017, la Junta de Directores del Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño (PFDH) celebró un  hermoso y motivador homenaje a los valores jóvenes del deporte.  La actividad se llevó acabo en el Centro de Arte Ángel (Lito) Peña.

El Sr. Enrique “Quique” Torres fungió como excelente maestro de ceremonias.  El ex pelotero Víctor “Regalito” Hernández tuvo a su cargo la reflexión.  Se dirigió a los presentes el Dr. Miguel Poupart, presidente del PFDH en un mensaje a los jóvenes deportistas.  La Sra. Eva Canals, ayudante especial del Alcalde dio un saludo a nombre de Marcelo Trujillo Panisse.

El Prof. Félix Báez Neris tuvo a su cargo el mensaje del PFDH.  Destacó la importancia y el compromiso que tiene el PFDH para reconocer a ese selecto grupo de jóvenes que sobresalen en su carrera deportiva.  Mencionó que se  entregará la primera medalla,  Chemane Carradero al Sr. Santos López. Se reconoce su labor a favor de los jóvenes deportistas. Además, agradeció a la Junta del PFDH, por su seriedad, honestidad y compromiso con el deporte humacaeño.

La Sra. Sara Rosario, presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico, tuvo a su cargo el mensaje especial. La dilecta presidenta del COPUR en un emotivo,  entusiasta y motivador mensaje.  Alentó a los jóvenes a continuar trabajando duro en sus respectivas disciplinas deportivas. Los invitó a ir superando sus metas cada día con mayor esfuerzo y dedicación. Los instó a no cesar en el empeño y hacer de sus sueños una realidad. Dejó a los jóvenes contagiados por la emotividad, confianza, esperanza y alegría de su mensaje. Algunas personas del público se contagiaron y  aprovecharon para saludarla.

El Dr. Poupart junto a la Sra. Olga Cotto, representando a su esposo Chemane – que por compromiso previo no pudo estar en la actividad- procedieron con la entrega de la Medalla Chemane Carradero al Sr. Santos López. Se reconoció la labor del Sr. López por su dedicación y entrega con los jóvenes deportistas desde su Club de Boxeo Junquito “Boxing”.  El Sr. Santos López agradeció la distinción que se le otorgó y dijo sentirse muy honrado con el reconocimiento.

El Sr.  “Quique” Torres  procedió con el acto de lectura de semblanzas de los jóvenes. Participaron en la presentación el Prof. Félix Báez Neris, Lcdo. Benjamín  Berrios y Salvador “Georgie” Orona.  Se reconoció a los siguientes jóvenes deportistas humacaeños;  en Ajedrez- Yaimé Morales Hernández y Jean G. Viera Pérez,  Atletismo-  Yereika Paola Cruz de León y Julius A. Claudio Cruz, Baloncesto- Darwin A. Morales Santiago, Boxeo- Mariomar Morales Nieves,  Fútbol-  Ryan Xavier López Viera, Lucha Olímpica-  Kevin J. Suero Figueroa, Natación- Marissa M. Lugo Mojica, Voleibol- Alanys Cruz Díaz.

Cada uno de los jóvenes recibió un pergamino de parte del Dr. Miguel Poupart, presidente del PFDH. El joven Mariomar Morales agradeció a nombre de sus compañeros/as el acto de reconocimiento a los Valores Jóvenes del Deporte Humacaeño.

El Prof. Félix Báez Neris le dedicó una décima a los jóvenes deportistas.
Luego de concluida la ceremonia, confraternizamos y compartimos con las orgullosas familias de estos jóvenes. Nos deleitamos con  ricos aperitivos.

Nos alegra contar con el respaldo y solidaridad del pueblo a esta hermosa y memorable actividad. Aprovechamos para agradecer  al   Hon. Marcelo Trujillo Panisse, Alcalde  Municipio Autónomo de Humacao, A Orlando Cintrón y Glamyr Moyet del Departamento de Prensa y Relaciones Públicas del Municipio de Humacao,  a Maribel Benítez y al Personal del Centro de Arte Ángel (Lito) Peña,   al Periódico El Oriental y en particular al fotógrafo Sr. José F. Pereira, al Periódico La Esquina,  a Radio Walo y a Emilio Pérez, a los profesores Marina Álvarez y Salvador González.

Junta de Directores del PFDH
Dr. Miguel Poupart, presidente, Prof. Félix Báez Neris, vicepresidente, Ing. Juan Velázquez, tesorero, Sra. Miriam Lasanta, secretaria, Directores; Sr. Enrique “Quique” Torres, Sr. Salvador “Georgie” Orona, Lcdo. Benjamín Berrios y
Prof. Luis F. “Baby” Carrasquillo  

A todos ellos muchas Gracias.


Prof. Félix Báez Neris,
Vicepresidente PFDH
27 de febrero de 2017
Humacao, Puerto Rico


jueves, 11 de agosto de 2016

LOS JUEGOS OLİMPICOS REAFIRMAN NUESTRA NACIONALIDAD

LOS JUEGOS OLİMPICOS REAFIRMAN NUESTRA NACIONALIDAD

Dr. Carlos Pérez Morales

La nacionalidad es un concepto sociológico que muchos confunden con el lazo jurídico de los individuos con el Estado,  o la ciudadanía  y con la soberanía de un Estado. De esa manera podemos decir que Puerto Rico tiene su propia nacionalidad, porque los miembros de su sociedad  comparten una historia común, un territorio, sus propias características, un lenguaje(s) y tradiciones comunes. Ésto no quiere decir que este pueblo, goza de soberanía. La soberanía, como concepto
político se refiere al poder de tomar sus propias decisiones. El deporte en Puerto Rico sobre todo a nivel internacional, ha contribuido a la reafirmación de nuestra identidad a partir del reconocimiento a nuestra soberanίa deportiva. El mismo se inserta en la cultura de todas las épocas y en las manifestaciones literarias, el cine, la vestimenta, la escultura, las artes, entre otras manifestaciones culturales. Las delegaciones deportivas de Puerto Rico, han contribuido al orgullo de nuestro pueblo. Puerto Rico participó, a partir de la década del treinta, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe y en los Juegos Panamericano, más no en los Juegos Olímpicos Mundiales. Fue hasta la Olimpiada de Londres en 1948, cuando los puertorriqueños participaron, como delegación propia. De acuerdo a Fufi Santory, “las naciones libres del mundo reconocieron el derecho de nuestra nacionalidad a formar parte de ese concierto de naciones vinculadas exclusivamente por el deporte.”
Esta participación fue posible gracias a los esfuerzos realizados por Julio Enrique Monagas y otros deportistas puertorriqueños. Al principio, la participación de Puerto Rico en estos juegos, recibió el rechazo del entonces gobernador de la Isla, Jesús T. Piñero. La reacción de rechazo inmediato por el pueblo a esta decisión del gobernador, fue abrumadora. El gobernador Piñero tuvo que retractarse y apoyar la misma. Para que Puerto Rico pudiera participar en estos juegos, el Comité Olímpico Internacional le requrió que las diferentes federaciones deportivas que participaran estuvieran afiliadas a la Federación Internacional de cada deporte en que competirίan.  Cumplido con este requisito, el Comité Olímpico Internacional le extendió una invitación al Comité Olímpico Nacional,  para que Puerto Rico participara en las Olimpiadas de Londres. En estos juegos, la delegación de Puerto Rico desfiló con una bandera blanca, con los símbolos del cordero y el emblema dado por España con el nombre de Puerto Rico escrito en rojo, fondo blanco y el escudo al centro. En los próximos juegos olímpicos, en 1952, la delegación boricua desfiló con la bandera de Puerto Rico.

Los deportes siempre han sido un elemento de cohesión muy importante en el desarrollo cultural de una sociedad o de un pueblo. La nacionalidad es exaltada y fortalecida por cada triunfo obtenidos por sus equipos. Desde 1948, Puerto Rico viene compitiendo en las Olimpiadas sin interrupción. Cada avance de un deportista en la clasificación o cada medalla obtenida en estos juegos, es celebrado por el pueblo como un triunfo  de Puerto Rico. El deporte y la reafirmación nacional, vienen de la mano en Puerto Rico.  ¡Enhorabuena!