jueves, 14 de septiembre de 2017

Rafael Tolentino Maldonado

Rafael Tolentino Maldonado: El Guayacán orgullo de Humacao.

Nació el 5 de agosto de 1972 en Humacao. Son sus orgullosos padres Rafael Tolentino Cruz y Lila M. Maldonado. Cursó estudios primarios y secundarios en las escuelas de Humacao;  Patagonia, Carlos Rivera Ufret y Ana Roque.

Se inició en el deporte a los 6 años de edad en la Liga Boy Baseball Club de Humacao que dirigió Miguel Luzunaris Soto. Integró el equipo los Tigres de Walo que dirigió Gidel Rivera.  

Formó parte del Equipo de 9-10 años que representó a Humacao en el Torneo Mundial de 1982. Este equipo escribió una gloriosa página en los anales deportivos al alzarse con el Campeonato Mundial para Humacao y todo Puerto Rico.

A los 15 años participó como lanzador con el Equipo Doble A Juvenil de Humacao. Al tercer año paso a defender el jardín izquierdo de los Grises Doble A Juvenil,  demostrando un gran desempeño como potente bateador.

Mane Rosa apoderado de los Grises para aquel entonces, firmó a Tolentino en el año 1992.  Tolentino conectó su primer hit en el Estadio Néstor Morales frente al derecho Víctor Aponte. Con su equipo de Humacao tuvo la oportunidad de jugar con peloteros estelares de la talla de Miguel (Pochy) Figueroa, Alberto Bracero y  Eliud Ortiz.

En la temporada del 1995 logró el primero de los 5 títulos de campeón bate que tiene con el Equipo de los Grises.  

En su temporada núm. 16 en el béisbol Doble A, Rafael Tolentino, cuarto bate de los Grises de Humacao, obtuvo su más grande galardón personal al cargar con el campeonato de bateo de la serie regular 2007. Obtuvo el promedio de .469, producto de 29 hits en 62 turnos al bate.  Conectó 21 sencillos, siete dobles y un jonrón.

El recio toletero bateador zurdo que se desempeñó ese año en la primera base,  no sólo cargo con este galardón de campeón bate en el Béisbol Doble A, sino que se agenció además, el título de campeón bate del Sóftbol Superior de Puerto Rico con promedio de 714. Esta hazaña lo convierte en el único pelotero que el mismo año se lleva el galardón de campeón bate en ambas Federaciones y de esta manera  establece un prestigioso  record para los anales deportivos.

Su ejecutoria en el sótfbol le ganó la honrosa oportunidad de vestir y defender el uniforme de Puerto Rico en los juegos bolivarianos.

El gran toletero, cuarto bate y bateador designado de los Grises lleva  22 años en la pelota dominguera; 18 años con Humacao, 2 años con Maunabo y 1 año con Gurabo.

Por su potente bateo y su origen territorial la afición humacaeña lo bautizó como el Guayacán de Patagonia.

Preparada por Prof. Félix Báez Neris con la colaboración
de Sr. Robert Cruz.

Jorge Tanco

GRISES ORIENTALES DE HUMACAO BÉISBOL AA DE 1951: CAMPEONES DE PUERTO RICO

POR JAIME CORDOVA

Los Grises de Humacao y los Mulos del Valenciano terminaron empatados en la primera posición de la sección norte y se señaló un juego para decidir, que se celebraría en el terreno neutral del parque Vendig de Manatí. En medio de las lloviznas y nubarrones que hubo ese sábado, 29 de septiembre de 1951, los seguidores de Juncos y Humacao se movilizaron temprano para ocupar los mejores lugares. Casi una hora antes del juego, el Vendig estaba lleno y se consideró prudente cerrar la taquilla.

En la pequeña gradería de la liga manatiense coincidían las dos fanaticadas más combativas de Puerto Rico, los dos jueyes del popular aforismo que convirtieron al antiguo estadio en un barril de pólvora. Peloteros y árbitros sentían las cargas eléctricas que bajaban desde las tribunas, las vibraciones que se originan con el miedo de perder y el deseo de ganar.

Las condiciones del tiempo favorecían a Humacao. Su lanzador, Jorge Tanco, tenía posiblemente la bola más rápida del torneo y en una tarde de poca visibilidad no iba a ser fácil batearle aunque Juncos contaba con Rafael Alomar, Antonio Alomar, Monchito Maldonado, Ticolo Soltero y Pekén Andino.

Tanco se presentó con más velocidad que nunca y lanzó las nueve entradas para ganar 7 a 2. Estaba, como diría “Whitey” Ford, “nervous fast”. Solamente enfrentó una situación difícil, en la sexta, pero una doble jugada de William “Papi” Figueroa a Nano Miró a Yuyo Cora frenó a los Mulos y Humacao pasaba a la serie final contra Coamo.

Estos eran los dos mejores equipos del torneo AA que entonces constaba de ocho franquicias. La fortaleza de Coamo estaba en su potencial ofensivo con una alineación que incluía a Félix Mantilla, Wito Conde, “Ronquito” García, Ismael Guasp, Cándido Jiménez y Miguel “Marota” Pérez. El cuerpo de lanzadores lo encabezaba Héctor “Rito” Maldonado, creo que el mejor lanzador en este torneo, y contaba además con Tomás Melecio y Sócrates Alvarado.
Los Grises tenían una defensiva más estable con una línea central de Melquíades Silva, William “Papi” Figueroa, que según Hiram Cuevas aquí no ha habido un jardinero corto que se le acerque defensivamente, Nano Miró y Carlos “Memelo” López. Humacao parecía tener mayor profundidad en su cuadro de lanzadores con Jorge Tanco, Eugenio Encarnación, Ángel Ortiz, Jaime Córdova y José Rosario.

Todos los juegos de la serie final se celebraron en el parque Sixto Escobar. El primero lo ganó Humacao con anotación de 3 a 0. El dirigente, Luis Cora, seleccionó para iniciar al recién llegado de Corea, José Rosario, lo cual constituyó una sorpresa puesto que Encarnación y Ortiz estaban disponibles. Rosario justificó la designación lanzando el mejor juego de toda la serie, exhibiendo gran velocidad y control. Perdió por Coamo Sócrates Alvarado.

La reacción de Coamo fue inmediata. El domingo 7 de octubre ganaron un doble partido con anotaciones de 11 a 3 y  4 a 3 para irse al frente en la serie y con la ventaja de que el próximo encuentro estaba fijado para el jueves 11, lo cual permitía descansar sus limitados iniciadores. El cuarto partido fue una lucha a doce entradas y también fue una victoria para Coamo que así colocaba la serie 3 juegos a 1 y tal parecía que el final estaba cerca.

Pero hay equipos que no se rinden y el Humacao de 1951 era uno de ellos. En el quinto partido Humacao derrotó a Coamo 7 a 1 con un importante doble de Juan Antonio Bibiloni que pegó en la marca de los 379 en el derecho central. Hasta este turno al bate, Bibiloni, en su última temporada, no había podido conectar de hit en la serie. Aprovechó que lo retaron con recta al pecho, fue una mala idea. Ahora la serie se había puesto 3 juegos a 2.

Antes del partido de la tarde, el sexto, Geñito Encarnación comentó “Voy a blanquear a Coamo para que tengamos que jugar de nuevo esta noche”. Después de nueve entradas allí estaba el resultado de la pizarra, Humacao 3, Coamo 0. La serie final se empató y tenía que jugarse un séptimo encuentro, que también representaba el tercero del día. Un triple juego. No puedo recordar ningún otro.

Cada partido traía más público que el anterior y el decisivo fue lleno total en el Escobar. Por Coamo inició un agotado Héctor “Rito” Maldonado y por Humacao, el zurdo de Manatí, Ángel Ortiz. En la octava entrada ganaba Coamo por cuatro carreras (6 a 2) y Humacao anotó en tres ocasiones para poner el marcador 6 a 5. En la segunda parte de la novena entrada, Los Grises anotaron 2 carreras para ganar el partido y El Campeonato. El batazo decisivo, conectado por Carlos “Memelo” López todavía se comenta y ya han pasado 59 años. Fue una línea larga y casi de frente al jardinero central, “Ronquito” García, quien pareció dar un corto paso al frente y esto pudo haber sido la diferencia. La bola pasó sobre su guante extendido y Humacao había ganado el campeonato con una increíble triple victoria en un simple día. En los momentos decisivos, sus veteranos habían jugado con más aplomo y nunca pensaron que podían perder.


Semblanza Enrique "Quique" Torres

I.                   Enrique (Quique) Torres: Orgullo Humacaeño


Su recuerdo más vivo es el día que llegó al mundo.  Un 14 de febrero del siglo pasado.  Hijo de don Enrique Torres  y doña Luz Romero.  De pequeño fue siempre to fetito, ojos expresivos que reflejan su inteligencia y picardía.  Se crió en un ambiente de rica convivencia social en el Sector Puerto Arturo cercano al pueblo de Humacao.  Creció al amparo de sus padres. Siempre caminando muy cerca de su padre que lo llevaba desde muy pequeño a disfrutar de los juegos de béisbol.  Tiene muchos hermanos y todos se llama de igual manera; Enrique y una hermana muy especial e inseparable la Dra. Luz Torres. 

Su agudeza,  chispa humorística e inteligencia creció con los años.  Desde muy joven se destacó en los deportes, llegando a hacer campeón bate en de las Pequeñas Ligas, la Babe Ruth que organizaba Melquiades Silva. En la Escuela Superior Ana Roque fue un estudiante destacado de aquellos famosos Grupo Proyecto que tanto buenos ciudadanos produjo. Defendió con orgullo los colores del equipo de baloncesto de su amada Escuela.

Inició su carrera universitaria en el entonces Colegio Regional de Humacao. Aquí perteneció al famoso equipo de baloncesto de los Buhos que tantos triunfos le dieron a nuestro Colegio. Quique se destacó como baloncelista llegando a jugar en las competitivas  Categorías Juveniles. 

Junto a Baby Carrasquillo ingresaron  a la Universidad de Puerto Rico en Rio Piedras con la ayuda del Dr. Ángel Luis Ortiz. Obtuvo un bachillerato en contabilidad.

Quique es padre de 4 hijos y tiene varios nietos. Siempre separa el pasaje para visitarlos a los Estados Unidos donde residen actualmente.

Quique vivió por más de una década en los estados de Nueva York y Ohio donde trabajó en varias fábricas y empresas.  Pero su mamá Borinquén y su amada Ciudad Gris  lo llaman.  A su regreso al suelo humacaeño, trabajó con su querida hermana la Dra. Torres por varios años  en el Centro Fisiátrico Torres y actualmente está jubiloso pero con una gran cantidad responsabilidades que le ocupan su tiempo entre organizaciones de base comunitarias y deportivas.

Actualmente Coordina el Movimiento Orgullo Humacaeño,  La Fundación Humanitaria Humacaeña, forma parte de las Directivas del Centro Cultural Dra. Antonia Sáez de Humacao, Del Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño, De los Caciques del Baloncesto Superior Nacional entre otras.

Quique es un ferviente defensor de Humacao y sus valores. Como el  bien nos dice “Humacao con O orgullosos de ser humacaeños”.  Tiene el don especial de hacer suyo el servicio a los demás. Sirve con la capacidad de entrega, solidaridad y profunda humanidad. Su vocación de servir le ha ganado el cariño la admiración y respeto de todos.
Ha recibido varios reconocimientos por su labor como la que otorga El Club Aries en la actividad “Recordar es Vivir”,  La Legislatura Municipal de Humacao lo reconoció como Valor del Año, fue reconocido junto al Grupo Orgullo Humacaeño, entre otros.

II.                El cabal deportista
Como les mencioné el deporte le corre por sus venas. Se destacó como un gran baloncelista.  Hasta los otros días participó defendiendo los colores de Humacao con el Equipo de los Master. Además, formó parte del memorable equipo de softball  El Hípico. Actualmente  coordina el imbatible Equipo Orgullo Humacaeño destacado en los juegos de Cuero de Ballena.  Estos juegos se llevan a cabo por lo regular para levantar fondos para ayudar a personas necesitadas y/o  causas benéficas.

Quique junto a su amigo Baby Carrasquillo mantuvieron por mucho tiempo el  programa en Walo Radio La Esquina Caliente, que como bien lo describió el amigo Miguel Poupart era una rica revista del mediodía.  El buen humor era el plato principal.   Todos nos manteníamos muy atento a las ocurrencias o situaciones de gran arraigo social y comunitario que se planteaban en este Programa.

Quique fue el entusiasta apoderado de los Grises en el Béisbol Doble A para los años  2007 hasta el 2009.  Fue un combativo representante de los apoderados de la Región Este en la Junta de Directores del Béisbol Doble A.  Durante su incumbencia sacudió  con inventivas innovadoras promocionales e insufló de ánimo a la fanaticada que despertó y llegó abarrotar el Estadio Néstor Morales.  Hubo alegrías y lágrimas en aquella temporada deportiva que dejó plasmada una honrosa gesta en los anales de la historia.

Nuestro amigo Quique Torres es un excelente y reconocido comentarista deportivo.  Su agudo intelecto le posibilita mezclar de manera única sus abarcadores conocimientos deportivos y su contagiosa chispa humorística.  Le saca una sonrisa al más serio de los fanáticos.  De esta manera enriquece de manera especial las transmisiones tanto de los Grises Orientales de Humacao en la Doble A así como la de los Caciques en el Baloncesto Superior Nacional.

Por todo lo expuesto nos sentimos muy contentos con el homenaje que le otorga el Equipo de Béisbol Clase A de Mariana en reconocimiento a su labor como deportista y excelente ciudadano que tanto aporta a nuestro Humacao.
Enhorabuena,  apreciado amigo,

Prof. Félix Báez Neris
10 de marzo 2014
Humacao, Puerto Rico


martes, 8 de agosto de 2017

Vivir a Río Piedras



Publicado: Claridad, miércoles, 2 de agosto de 2017

Luego de más de dos retadores y enervantes meses de huelga universitaria el regreso al salón de clase nos presenta un desafío a todos los niveles: académico, político y psicológico. No podía simplemente imitar a Miguel de Unamuno, que al regreso al aula luego de 7 años de haber sido destituido de su puesto en la Universidad de Salamanca por la dictadura de Primo de Rivera, expresase "Decíamos ayer...". Sería un acto cobarde e irresponsable de mi parte, como educadora, pretender que nada había pasado, que nada había cambiado porque yo percibía en esas miradas que mis estudiantes eran otras y otros. Y ya yo no era la misma de entonces. 

Había que repensar las lecturas asignadas y las actividades programadas. Contrario al criterio  desacertado de la secretaria de Justicia, Wanda Vázquez Garced de secuestrar la paga a empleados docentes durante periodos de huelga o paros, me encontraba inmersa en buscar lecturas y actividades que fortaleciesen la experiencia académica y que partiera de reconocer los méritos de la gesta huelgaria para mis estudiantes. 

La Segunda Muestra de Dramaturgia Nacional de CPuedD21 me proveyó la oportunidad de llevar a mi clase de la UPR Humacao (primer año) a la presentación de la obra corta del joven dramaturgo Rafael Pagán, Crac, Crac, Crac. Acordamos verla el domingo ya que era matiné. Nos habíamos encontrado en Caguas (punto neurálgico para aquellas personas del área central y del este) y salimos en caravana. Subimos por la avenida universitaria la cual está bellamente adornada con la bandera nacional y grafitis. Al fondo, la beligerante Torre de la Universidad, símbolo que nos une a los 11 recintos. Yo, que he caminado y corrido esas calles de Río Piedras, me enternecí al verla. Luego me confesaron algunos estudiantes que se habían emocionado y que eso, “ver esa torre, profe, es un parapelo.”

 El Ensayo, Café-Teatro-Bar, desde el inicio rompió con todas las expectativas de mis estudiantes de lo que es un teatro. Es íntimo, es minimalista y tiene picadera y bebidas a precios bien módicos para el bolsillo del público estudiantil. La escenografía se fue montando poco a poco hasta el punto que las personas allí presentes formamos parte de la puesta en escena. La obra es una crítica mordaz al batateo político, a la ineficiencia de agencias gubernamentales en prestar servicios esenciales y a la inminente ruina de un pueblo incapaz de ver y actuar por salvarse. ¿La tarea? Redactar una reseña sobre la obra. Para muchos (y me sorprendió) fue la primera vez que caminaban por las calles de Río Piedras. De San Juan sóolo conocían el templo mayor, Plaza Las Américas. 

La experiencia teatral logró reestablecer el diálogo comenzado al principio del semestre. Ahora estaba enriquecido por la conversación sobre la huelga, Río Piedras y la obra de teatro. Semanas antes de la huelga habíamos comenzado con el género novelístico. Nueve semanas después lo retomamos. Durante el espacio “que no trabajamos” leí varias novelas pensando cuales serían las idóneas para la nueva realidad universitaria. La novela de Rosita Marrero,Más grande que mi vida (Ediciones Callejón, 2017) fue por una de las que me decidí. 

Nací en Santurce, pero renací en Río Piedras. Sus calles son más que una entrada al mapa virtual en Google. Es mi mapa político (piquetes, marchas, micro mítines, la FUPI, el MPI), emocional (mi primera relación sentimental cuyo dulce recuerdo aún perdura en mi piel), de identidad (nación, caribeña, latinoamericana, mujer) e intelectual (otros mundos creativos, filosóficos, científicos, etc.). Tal vez por eso siempre hay una atracción innata cuando sé que la trama de una obra se ubica total o parcialmente en Río Piedras. Aún sigo buscando su esencia cambiante. La novela de Marrero me agarró por muchas razones y quise vivirlas con mis estudiantes de la post huelga del 2017. Es una novela que enaltece la amistad solidaria y que educa sobre las relaciones amorosas sin caer en el panfletismo (herramienta útil para dialogar sobre la obsesión de controlar al objeto deseado, los celos como expresión de inseguridad y la búsqueda de pareja por el miedo a la soledad). El personaje central, Claudia, nace y se cría en Utuado, pero es en Río Piedras, al comienzo de su vida universitaria, que se va a transformar gracias a todas sus experiencias. Claudia, es la mujer luchadora, profesional y solidaria quien, desde su cama en el hospital, nos hará partícipes al recordar ese devenir psicológico e histórico que a zancadas irá moldeando su ser. Más grande que mi vida es una novela seminal para introducir la historia de la lucha estudiantil nacional por una reforma universitaria, es el encuentro de mundos paralelos: el campo y la ciudad, es concretizar el sentimiento del amor y  sobre todo es valorar una amistad que habrá de superar todos los obstáculos. Es vivir Río Piedras en todas sus facetas, en su infinita gama de experiencias para quien vive de cara al sol. 

Yo busqué con Río Piedras enamorar perdidamente a mis estudiantes con el mundo de la lectura, con el teatro, con toda expresión de belleza, con toda manifestación que nos enriquezca como seres humanos de esta época. Río Piedras, en ficción y en lo tangible, ha sido y es la cuna del desafío de paradigmas y de las posibilidades de presentes. 

* La novela Más grande que mi vida la puedes conseguir en la CLARITIENDA

domingo, 6 de agosto de 2017

Tuto Marchand

Tuto Marchand

Puerto Rico le dice adiós a uno de los grandes del baloncesto

En la etapa final de lo que fue una vida llena de logros, mientras superaba el cáncer y enfrentaba distintos otros problemas médicos, Jenaro “Tuto” Marchand le dejó entrever a sus familiares y allegados que su partida podría llegar en cualquier momento.
“Él tuvo durante los últimos 15 años grandes batallas de salud. Y como él nos decía: ‘Siempre hay que dar la mejor cara’”, relató ayer Jorge Marchand Sifre, portavoz de la familia Marchand y sobrino segundo de Tuto, quien falleció la madrugada de ayer a los 82 años.
Marchand Sifre destacó que a pesar de su frágil condición de salud, Tuto visitó la Casa Olímpica anteayer y que estuvo, “superlúcido hasta el último momento y consciente de que podía irse en cualquier instante. Él nos daba unos ‘hints’ (indirectas) para prepararnos”.
El portavoz de los Marchand también agradeció la avalancha de muestras apoyo que su familia ha recibido en el momento en que perdió a su patriarca, quien por más de medio siglo fue una figura clave en el desarrollo del baloncesto en Puerto Rico y América.
“Tuto era una mente extraordinaria. Realmente se nos ha ido alguien con mucho talento. Un ser humano extraordinario y muy capaz”, dijo el pasado presidente de FIBA en América, Alberto García, sobre su mentor y colega durante casi dos décadas. “No pasó desapercibida su vida. Muchos ejecutivos del baloncesto en América aprendieron de él, no solo yo”.
Fernando Quiñones, presidentre del Baloncesto Superior Nacional (BSN), también resaltó la importancia de la figura de Tuto en el baloncesto internacional.
“La comunidad del baloncesto, no sólo en Puerto Rico si no a nivel mundial, sufrió una gran pérdida ante el fallecimiento de uno de sus gigantes, Jenaro ‘Tuto’ Marchand. Vaya nuestro abrazo solidario a su viuda Myrna, y sus hijos Jenaro, Ramón, Jorge y Vilma en este momento de dolor”, expresó Quiñones en un comunicado.
Incluso el otrora jugador y dirigente de la Selección Nacional, Raymond Dalmau, quien en ocasiones estuvo en desacuerdo con posturas de Marchand, reconoció los logros
y la integridad del desaparecido líder de FIBA Américas.
“Yo no puedo opinar mucho sobre eso porque tuve unas cuantas diferencias con él. Pero puedo decir que él en el baloncesto, como presidente de la liga tomó decisiones que fueron para el beneficio de la liga”, expresó Dalmau. “Él implantó los refuerzos para los equipos de abajo (en la tabla de posiciones). Bajo su incumbencia fue que se logró aprobar eso, que sin lugar a dudas ayudó mucho a la liga. Por eso llegaron jugadores como Rolando Frazer y Mario Butler”.
“Y a nivel internacional en FIBA Américas y en la FIBA, él ha sido el puertorriqueño que más ha podido escalar las altas esferas de la FIBA y eso es otro de sus logros”, agregó el ‘Pirata Mayor’.
Dalmau recordó otro logro de Marchand, uno que ejemplifica la tenacidad de Tuto y su compromiso total con las causas que consideraba justas: el caso del jugador David Ponce.
“Tuto a la vez tomó unas decisiones como la del caso de David Ponce. Cuando el tribunal decide que todos los estadounidenses pueden jugar en Puerto Rico (como nativos), él paralizó el torneo y al final la Federación ganó el caso en el tribunal apelativo de Boston. Allá revocaron la decisión de aquí”, rememoró Dalmau. “Eso fue algo bien importante para el baloncesto a nivel de Puerto Rico”.
Ese compromiso con sus principios y lealtad a las causas que consideraba justas las aprendió desde su cuna en El Falansterio, en Puerta de Tierra.
“Una persona que se crió en El Falansterio de Puerta de Tierra y que llegó hasta donde llegó en gran parte, lo logra por creer en sí mismo y por creer que está haciendo lo correcto”, explicó Marchand Sifre. “Las enseñanzas de sus padres, Jenarín y Solina, fueron fundamentales en Tuto. Y su vecindad en El Falansterio. Esa gente que ya no está”.
“Su madre y su padre eran bien importantes para él. Y yo creo que hay algo en la cepa Marchand que no olvida sus raíces. Tuto siempre me lo decía”, terminó diciendo Marchand Sifre.
En 1955, Tuto se graduó con un bachillerato en Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, donde en 1962 obtuvo su Juris Doctor.
Trabajó con el Departamento de Justicia hasta 1966 y luego mantuvo práctica privada por 40 años. Pero su primer amor fue el baloncesto.

lunes, 26 de junio de 2017

Manuel Rivera Guevara




Nació el 5 de enero de 1935 en Las Piedras.  Sus padres fueron  don Ramón Rivera y doña Amelia Guevara.  Vivió en Las Piedras hasta la edad de  10 años y luego se trasladó a Humacao.
            Estudió en la Escuela Intermedia Juan Ponce de León donde se destacó a nivel nacional en la carrera de 100 y 200 mts.    En el año 1954 representó a P.R. en los Juegos Centroamericanos en México en los eventos de 100 y 200 metros, y en ambos relevos.
            En el año 1955 tuvo una destacada participación logrando tiempos de 10.4 en 100 metros  y  21.4 en 200 metros,  lo que le valió para consagrase como uno de los atletas más destacados de la región panamericana.
            En su primera participación colegial como atleta representando a la Universidad Católica de Ponce ganó 100 y 200 mts, derrotando a Rubén Díaz y Norberto Cruz,  dos de los mejores corredores de la época.
            En 1958 pasó a la Universidad de Puerto Rico y participó en la Justas obteniendo la primera posición en los 100 metros y 200 metros.  Además participó en los relevos de 4X100 y 4X 400 metros.  Triunfó en ambos relevos.  Por segunda ocasión obtiene la selección como Atleta Más Destacado.
             En 1959 participa en los VIII Juegos Centroamericanos en Caracas, Venezuela.  Obtuvo  medalla de oro en 100 y 200 metros y en el relevo 4 por 100 metros. Finaliza la competencia con tres medallas de oro y una de plata ganándose  la admiración del pueblo venezolano.
             Participó en el relevo de 4 x 400  que obtuvo medalla de bronce en los Juegos Panamericanos celebrado ese mismo año en Chicago.
             En 1960 fue seleccionado como el Atleta Más Destacado de P.R. por la  Administración de Parques y Recreo que dirigía Julio Enrique Monagas.
             En 1961 comienza su carrera como maestro de Educación Física en la Escuela  Superior  Ana Roqué. En 1963 fue reclutado como entrenador para atletas del Colegio Regional de Humacao por el Prof. Nolan Comas.  En 1981 fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño.  Falleció el 14 de julio de 1994  en Gurabo.