miércoles, 17 de marzo de 2021

Palabras de despedida al amigo Pedro Tolentino Berberena

 



Palabras de despedida al amigo Pedro Tolentino Berberena


Félix Báez Neris
Docente jubilado de la UPRH

Es verdaderamente difícil, en momentos dolorosos como estos, hilvanar las palabras necesarias para exponer brevemente la significación de la lamentable pérdida del  amigo Pedro Tolentino.  Fui a visitarlo  junto al amigo Pedro J. Dávila Poupart el pasado sábado. Enfrentaba la terrible enfermedad del cáncer. Nos despedimos con tristeza.  Hoy me entero de su partida física.

El deportista Pedro Tolentino  nació en la ciudad de Humacao. Se crio cerca de los predios donde ubica la Reserva Natural de Humacao.  Jugó por estos predios y acompañó a su padre que estaba relacionado con las operaciones de las bombas de agua que ubican en el área de las lagunas.

Estudió en las escuelas públicas de Humacao. Su maestro de educación física Johnny Pacheco, lo inspiró e incentivó con los valores deportivos. Practicó el “softball”, béisbol y atletismo. Cosechó grandes triunfos en el atletismo representando a su escuela en la década del 1950. Se destacó en la pértiga, en los relevos de 4 x 100 mts. y 4x 400 mts.

Cursó estudios universitarios en el Colegio Politécnico de San Germán. Además, estudio contabilidad en la Universidad Mundial.

Ingresó a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos durante la Guerra de Korea. Lucia con orgullo su gorra de veterano.

Cosechó grandes logros en el deporte del boxeo.  Nos representó dignamente en y fuera de Puerto Rico en esta disciplina. Fue un gran propulsor del deporte.  A continuación señalamos algunas de las ejecutorias deportivas:

· Juez árbitro y Delegado del equipo de boxeo representando a Puerto Rico en el Primer Torneo Internacional Julio Gerlein Comelin en Barranquilla, Colombia en 1988.

· Juez árbitro por Puerto Rico en el Octavo Torneo Internacional Batalla de Carambolo en Puerto Cabello, Venezuela en 1988.

Juez árbitro por Puerto Rico en el Torneo Internacional Copa Martín Polar en Cumaná, Venezuela en 1988.

· Delegado del equipo de boxeo que representó a Puerto Rico en el Primer Campeonato panamericano en Barquisimeto Venezuela. (1990).

Juez árbitro por Puerto Rico en los XI Juegos Deportivos Panamericanos celebrados en La Habana, Cuba en 1991.

· Delegado del equipo de boxeo olímpico que representó a Puerto Rico en los XXV Juegos Olímpicos Mundiales celebrados en Barcelona, España en 1992, en donde su equipo ganó una medalla de bronce, la única que obtuvo Puerto Rico en estos Juegos.

Director Técnico del Deporte de Boxeo en los XVII Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, Ponce 93.

Fue el que promovió la primera iniciativa para crear la fundación del Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño para el año 1983. Su preocupación se centraba en la existencia de una organización que valorara a nuestros atletas y propulsores así como las valiosas gestas. El Proyecto del Pabellón se estableció finalmente en el 1998 y la primera exaltación se celebró en el año 2000.  Pedro Tolentino fue exaltado en la primera Ceremonia del PFDH.

Participó de varios Programas deportivos en Radio Walo y fue redactor de noticias deportivas en el periódico El Oriental.

El entrañable amigo Tolentino perteneció por mucho tiempo a la Asamblea Municipal de Humacao. Propulsó varios proyectos para beneficio del Pueblo. Era un férreo defensor de sus ideales. Era un entusiasta conversador, le fascinaba jugar billar y la buena música.

Recuerdo que su rostro se transformaba en plenitud de afectos cuando mencionaba su familia.  Su hogar era el templo que le insuflaba las energías para encausar sus ideas y proyectos.

El cuerpo del deportista humacaeño  Pedro Tolentino estará expuesto en la Funeraria Carrasco el próximo domingo, 21 de marzo en horario de 1 pm a 8 pm. Les exhorto a brindarle a la Familia de Tolentino el  apoyo y la solidaridad en estos momentos de dolor.

Buen viento y buena mar.

 

 

domingo, 6 de diciembre de 2020

Melquiades Silva Anderson

Félix Báez Neris
Docente jubilado UPRH


 

Melquiades Silva Anderson

Sonrisa que la reclama
el Recinto de los Inmortales
con tu nombre en portales
del Pabellón de la Fama.
Tu gesta es una llama
de brillante receptor
defensor y bateador
de este pueblo la estrella
por una trayectoria bella
el pelotero campeador

Nació el 10 de diciembre de 1927 en Vega Baja y a los tres años se mudó a Humacao. Sus padres fueron Rufino Silva y Emilia Anderson.

Comenzó a practicar el béisbol en el Parque Jacinto Hernández por residir cerca del mismo. A los doce años se inicia en el béisbol organizado en la categoría de Estrellas Juveniles.


En el 1946, jugó Clase A con el Equipo “Humacao Drugs”, que fue sub-campeón nacional, siendo el apoderado Don Antonio Montañez. En 1947 fue a jugar a Naguabo con el equipo Coco Rico clasificación Clase A de donde reclutó varios jugadores para el equipo Doble A de Humacao. En 1948 firma con los Grises de Humacao, su apoderado fue Don Pedro Cruz (Pedro Matojo). En el 1950, fue escogido para jugar con la selección de Puerto Rico que viajó a Nicaragua.

En 1951 formó parte del equipo Doble A Grises de Humacao que se proclamó Campeón de Puerto Rico. Ese mismo año fue a la XII Serie Mundial de Béisbol Aficionado en México donde Puerto Rico se proclamó Campeón Mundial, al ganarle en dos ocasiones al potente equipo de Cuba. Fue parte de ese Equipo otro destacado pelotero humacaeño, Carlos “Memelo” López. 

Una vez retirado como jugador, se dedicó a organizar equipos de pequeñas ligas, Clase A y “Softball”. Además fue dirigente y apoderado del equipo Doble A de Humacao por 12 años.  Se distinguió como un excelente receptor defensivo y magnífico bateador de altos promedios en los equipos que jugó, incluyendo la Selección Nacional.   Por estas ejecutorias fue exaltado al Recinto de los Inmortales del Béisbol Aficionado en su primera exaltación en 1984 junto a sus compueblanos Néstor Morales y Pedro Cruz (Pedro Matojo). En el 2000 fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño. 


 

lunes, 16 de noviembre de 2020

Celebrando la llegada al piso 8 del amigo Pedro J. Dávila Poupart

 


Celebrando la llegada al piso 8 del amigo Pedro J. Dávila Poupart

Félix Báez Neris
Catedrático jubilado de la UPRH

 

Nació en el hogar humacaeño de don Santiago Dávila y Pura Poupart, el 15 de noviembre de 1940. La inundación de 1960 le arrebató a dos de sus hermanitos. Se casó con Margarita Ramos. Tiene cinco,  hijos; “Peyito”, Luis, Sonia, Nitza y César QEPD. Ya tiene 7 nietos y 14 biznietos.

Peyo como cariñosamente lo conocemos pertenece a la Clase Graduanda de 1959 de la Escuela Superior Ana Roqué de Humacao. En el 1962 ingresa al entonces Colegio Regional de Humacao a trabajar como conserje. Motivado por el Rector y sus compañeros/as del Colegio decide continuar los estudios y obtiene dos Grados Asociados: el primero en Recreación 1975 y segundo en Artes 1976, ambos en Colegio Universitario de Humacao.

 

Completó un BA en Educación Física en el Colegio Universitario de Cayey en el 1980. Obtiene su Maestría en la Universidad Interamericana de Puerto Rico.  Deja a un lado el mapo y la escoba para agarrar la tiza desempeñándose como profesor de Educación Física y como Coordinador Intramural en el CUH. Luego de 32 años de fructífera jornada laboral  se acoge a la jubilación en 1996 con el Rango de Catedrático Asociado.

 

Peyo vivió en el residencial Padre Rivera. Aquí se distinguió como un destacado líder recreativo.  Fue Secretario del Consejo de Residente. Organizó actividades culturales, sociales y deportivas.

 

Perteneció al Equipo Malta Corona y fue su dirigente. Jugó con el Jumacao Fútbol Club.  Su labor deportiva es una diversa y profusa. Ha sido entrenador y dirigente de varios deportes a saber; Dirigente del Equipo de Softball Los Búhos (rama masculina y femenina),  Dirigente del Equipo de balompié  Los Búhos (rama masculina y femenina) Dirigente Equipo de Softball Juegos de Estrellas de la LAI Sección Beitía, dirigió equipos en tenis de mesa y ajedrez.

 

Además,  se ha desempeñado como: Miembro del Comité Interuniversitario de Recreación de P.R., Miembro Comité Organizador de Justas Universitarias, Director de Torneo de Pequeñas Ligas, Miembro Fundador y Secretario del Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño, Vice-Presidente de la Asociación Recreativa de Mabú, Director de los técnicos del Departamento de Recreación y Deportes del Municipio de Humacao.

 

Como profesor universitario y líder comunitario se destacó por su trabajo en diversos comités siendo propulsor de actividades recreo-deportivas para el beneficio del Pueblo. Peyo vive y goza el deporte con la transparencia de valores que lo sustentan. Es un  ejemplo vivo de superación. Su valiosa gesta y aportación a la vida social y deportiva del pueblo ha sido ampliamente reconocida por; la Administración de Corrección 1988,  Reconocimiento otorgado por la Cámara de Representante de Puerto Rico, Reconocimiento Departamento de la Vivienda 1988,  Reconocimiento Asociación Recreativa Física y Educativa de P.R. 1986, Reconocimiento Cruz Roja Americana 1986, Reconocimiento de la LAI  durante los años 1983 hasta 1998,  Reconocimiento Oficina Asuntos de la Juventud 1984, fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño.

 

En resumen diremos que el amigo Pedro J. Dávila Poupart es un ciudadano dotado de una profunda sensibilidad creadora. De gallardía incólume, humilde, entregado a su gente y a las causas nobles.  Defensor acérrimo de la gente humilde de su  adorado pueblo. Sus escritos están recogidos en valiosos libros a saber; “Mi abuelo, tu abuelo, nuestro abuelo”,  “Los Juanes”,  “La voz del pueblo” y es coautor de “Perspectivas humacaeñas”. 

 

Por toda su valiosa aportación a la comunidad y a la causa noble del deporte goza del respeto y la admiración de su pueblo. Celebramos su llegada al piso ocho.

jueves, 15 de octubre de 2020

A la memoria de Nelson Iván “el Pinto” Román


A la memoria de Nelson Iván “el Pinto” Román

Félix Báez Neris

La Ext. Roig de Humacao es una comunidad poblada de gente humilde,  hospitalaria, generosa y trabajadora. En la calle 2 casa #46 levantó don Vicente Román Cruz y doña Rosa Iris Cádiz su hogar. Procrearon cinco hijos; Nelson Iván, Dualmel, Verónica, Vicente y Walter.  

La Ext. Roig  es la meca del béisbol doble A de Humacao. Tres de sus calles albergaron la cuna de excelentes peloteros y atletas. Un total de  15 peloteros jugaron en la Doble A.  Ese excelso grupo lo integran; Iván y Chemane Carradero, Wison, Monchito González, Wilo y Moncho Velázquez, Rafael y Carlos Velázquez Boirie, Robinson Cruz,  Ismael Ruíz, Monchito Calderín, Miguel García “Papuso”, Miguel Laboy, Duamel  y Nelson Román. En la disciplina levantamiento de pesas se destacaron los hermanos Jorge y Porfirio De León. Un grupo de estos excelentes peloteros y atletas representaron a Puerto Rico en juegos centroamericanos, panamericanos y hasta en las olimpiadas.  Dudo mucho que exista otro pedacito de tierra por pie cuadrado que haya producido esa excelsa cantidad de peloteros.

El Pinto se crió en el privilegiado territorio de Ext. Roig. De niño improvisó un parquecito cercano a la quebrada para jugar charpa y béisbol con una bola de esparadrapo. Aquí compartía a sus anchas con los amiguitos de la infancia. Nunca olvidó esos lazos de amistad con su gente y su barrio.

Humacao tuvo valiosos equipos en la Clase A. El equipo Malta Corona en varias de sus ediciones fue tal vez el más famoso. Contó con muchos peloteros muy talentosos. Recordamos los nombres de algunos de ellos;   Gilberto Puig, Vitín López, y Miguel Luzunaris (Apoderados), Sr. José Juan Maduro, Gilberto Millán “el Barbero”, Carlitos Vázquez y Peyo J. Dávila Poupart, Antonio Villanueva (dirigentes), José Manuel “Chemanne” Carradero, Gilberto Puig (hijo), Chambi Figueroa, Gorden Coco Rosario, Toto Silva (Q.E.P.D.),  Nelson Iván “El Pinto” Román (Q.E.P.D.), Rey Suárez, Félix Fontánez (Q.E.P.D), Eduardo “Yarda” Meléndez, Miguel Ángel Laboy, Mayín Ruiz, Miguel “Papuso” García,  Miguel “Mofle” Gerena (Q.E.P.D.),  Juan de Dios (Q.E.P.D.), Juan José Mojica, “Canenita” Zenón, Millo Dávila, Raúl Peña, Pipa Sierra, Pedro J. Dávila Poupart, Miranda (anotador) y Ángel “Expedito” Vega (mascota).

El Equipo Malta Corona de 1965 fue el más destacado. El Sr. Gilberto Puig padre, fungió de apoderado y el dirigente fue Gilberto Millán “el Barbero”.  Llegaron a disputar el Campeonato de Puerto Rico frente al Equipo de Salinas. El juego se celebró en Caguas y se enfrentaron al equipo de Salinas. Duamel cuenta que al inicio del partido lo estaba ganando Humacao 7-2. Ya en las postrimerías del juego el equipo de Salinas aprovechó una serie de errores para ir descontando poco a poco la ventaja. En el cierre de la novena entrada Humacao dominaba 7-5.  El Pinto Román en la lomita se enfrentó al temible bateador Francisco Arenas.  El Pinto miró a los corredores de primera y segunda. Lanzó una curva y Arenas la bateo con fuerza, desapareciendo la bola del parque. Dejó el Equipo de Humacao en el terreno de juego. Julio el mascota de Humacao grito que bastagazo.  Tuvieron que conformarse con el trofeo de subcampeones. Millán quedó tan afectado que hasta confundió el conocido refrán cuando dijo “La bola es cuadrada y viene caja redonda”

Nelson estudió en las escuelas de Humacao. Participó junto a otros  amigos como Miguel Poupart, del selecto grupo Proyecto de la Escuela Superior Ana Roqué.  Cursó una carrera técnica en contabilidad en Colegio Regional de Humacao. Participó en béisbol de las competencias Extramural celebrada en el CRH. Fue protagonista durante esta época de aguerridos duelos frente al estelar Milton Crespo. El amigo Enrique “Quique” Torres jugó en estas competencias. Recuerda que los lanzadores eran de una calidad tal que apenas dejaban ver la bola.

Nelson Román trabajó durante un tiempo en el Banco Roig. Fue reclutado por el ejército de los Estados Unidos. Lo asignaron al país de Alemania. De seguro debió haber integrado algún equipo en las fuerzas armadas.

El legendario Melquiades Silva apoderado del Equipo Doble A de Humacao firmó a los hermanos Duamel (tercera base) y al Pinto Román a finales de la década del sesenta. El dirigente lo fue nada más y nada menos que la leyenda del béisbol puertorriqueño Víctor Pellot. El Pinto junto a Blas Cruz y Milton Crespo se convirtieron en los lanzadores estelares del Equipo.

El Pinto Román caminaba a pie junto a Duamel  desde  Ext. Roig hasta el parque Jacinto Hernández.  Siempre estaba presto para recibir la bola de manos del dirigente para iniciar el juego en la mañana o se preparaba para regalar emociones a los fanáticos que presenciaban el partido en la tarde.

El estelar lanzador Román era atlético, lucia impecable el uniforme de “Los Grises”.  Se paraba en la lomita con valentía, inteligencia, agilidad y era fajón. Contaba con un buen repertorio.  Tiraba una buena recta y su constante curva siempre acariciaba la esquinita de afuera del plato. Se distinguió como nadie por su asombrosa habilidad para sorprender a los corredores en las bases. Cuando enfrentaba a un peligroso bateador en ocasiones prefería darle base por bola. Una vez en la almohadilla de primera, le echaba una temerosa mirada diciéndole “Róbate la base si puedes”. No descansaba hasta poder sacarlos de out con sus relampagueantes  lanzamientos. Los corredores tenían que pegarse a la base sin pestañar.  Papuso recuerda que el Pinto se viraba para segunda cambiando el ángulo de un brinco con la pierna izquierda y allá iba el tiro certero para sacar al corredor. Hasta sus compañeros  en muchas ocasiones quedaban sorprendidos junto a los corredores con los lanzamientos fugaces del Pinto. Muchas veces la bola pasó zumbando por las orejas de Duamel. Posiblemente su promedio de corredores liquidados en las bases debió ser de un 60 por ciento.

Algunos de los peloteros humacaeños que compartieron con el Pinto Román en el  Equipo Doble A de Humacao fueron; José Manuel “Chemane” Carradero, Miguel Laboy, Millo Dávila, Raúl Peña, Duamel Román, Gilberto  Puig, Ángel “Lalin” Rodríguez, Ángel “Pipa” Sierra, Rubén “El Conejo” López, Néstor Morales, Blas Cruz, Víctor “Regalito” Hernández y Miguel “Papuso” García.

El Pinto Román participó con el Equipo de Humacao que disputó el campeonato de Puerto Rico durante el Carnaval de Campeones de 1969 celebrado en Aguadilla. Los errores y una dolorosa equivocación del árbitro le costaron el triunfo a Humacao.

Nelson Tuvo una corta pero fructífera carrera en la Doble A. Llegó a jugar en la Coliceba, primero con el Equipo Taínos de Las Piedras y luego con Orocovis. Durante toda su carrera tuvo un record respetable en juegos ganados y perdidos.

De su primer matrimonio tuvo dos hijos Eileen Román y Nelson Román Jr. Fue un padre amoroso, dedicado y responsable.

El estelar lanzador dejó el Equipo de Los Grises y se radicó en el  Bronx en la ciudad de Nueva York. Ocupó un puesto administrativo en el hipódromo de  New Jersey.

Se casó con Gloria Román y cuidó de sus hijos Cindy, Eddy y Manny. Vivió entre las 156 “St. Anns Ave y Brook Ave” en el Bronk, Nueva York.  Se robó el corazón de esta comunidad. Todos los días sacaba un ratito para compartir en la esquina con las amistades del bloque.  Se destacó en el softball de las Ligas Hispanas. Jugó con las Ligas de taxistas, Hispanos Unidos, Equipo Goya y con el Equipo de Yaucanos Unidos donde lució el núm. 14 en su uniforme. Le decían “el bárbaro de la bola dura” por su fogosidad y habilidades deportivas.

El Pinto Román se llenaba de una alegría especial cuando recibía en su comunidad del Bronx  las amistades de Puerto Rico. Fueron muchas las ocasiones en que Peyito Poupart llevó al querido amigo Miguel A. Poupart al encuentro con el Pinto. Las emociones y gratos recuerdos sellaban esa amistad imperecedera.   

Organizó torneos y encuentros de confraternización con Puerto Rico.  Estableció desde 1986 una tradición de visitar a la Isla todos los años para la celebración de Acción de Gracias. Llegaba primero a su adorada Ext. Roig. Luego se unía al Equipo de los Yaucanos Ausentes para jugar softball. Cautivó tanto a los yaucanos que terminaron entregándole la llave de Ciudad. El Equipo de los Yaucanos Ausentes en una muestra de cariño, admiración y respeto retiró el número 14 de su uniforme. El Pinto estuvo ligado a este Equipo más de cuarenta años. Se convirtió en una leyenda en esta comunidad.

El Pinto Román era recto en su proceder, de apego a las amistades, chistoso, refranero, solidario y comprometido. Gustaba de celebrar de ocasiones especiales con sus amistades. Su personalidad acaparaba la atención.  

Batalló con arrojo, tesón y valentía contra el cáncer por más de 15 años. Lanzó las nueve entradas completas y a los 73 años lo relevaron del partido de la vida. Ahora lanzará desde la lomita celestial.


martes, 25 de agosto de 2020

Celebrando el cumpleaños de Osvaldo Gil Bosch

 

Félix Báez Neris

La celebración del cumpleaños del Lcdo. Osvaldo Gil Bosch es motivo para destacar aspectos de su trayectoria excepcional como deportista y  ciudadano ejemplar. “Osvaldo llega a Humacao a la tierna edad de tres años. Hizo sus estudios en las escuelas humacaeñas donde participa activamente en los equipos de baloncesto, volibol, atletismo, softbol y por supuesto béisbol. Hace su bachillerato en la UPR, donde participa en los equipos de béisbol y softbol. Estudia leyes en Richmond, Virginia y establece a su regreso su oficina en Humacao”.[1] Fue integrante del Equipo de “Los Grises”, Campeón de Puerto Rico del Béisbol Doble A en el 1951[2].

Gil participó de la reconocidas “Esquinas Calientes” en la hermosa Plaza Luis Muñoz Rivera. Su voz sobre salía como orador, pensador, crítico, elocuente, competitivo de mente privilegiada y memoria fotográfica. En la actualidad disfruta de las tertulias con  selectos amigos en el área metropolitana. Su voz cobra mayor altura ya que la emite desde el piso ocho.

El Lcdo. Gil Bosch ha sido merecedor de múltiples reconocimientos.  Fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño en el año 1993 y en el Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño en la Primera Ceremonia en el año 2000. La Cámara de Representantes de Puerto Rico le rindió un selecto homenaje en el 2002.    El Gobierno Municipal de Humacao  lo inmortalizó nombrando el Complejo Deportivo de la Ciudad con el nombre de  Osvaldo Gil Bosch en el 2014. A continuación recojo del emotivo acto los siguientes aspectos de la trayectoria del ilustre deportista;

 

Fue Presidente de la Federación de Béisbol Aficionado de Puerto Rico durante 33 años, mientras estuvo al frente del Equipo Nacional de Puerto Rico, éste obtuvo veinte medallas en diferentes competencias; seis de ellas a nivel mundial; cinco fueron de oro; cinco de plata y diez de bronce. Durante su gestión como Presidente, desarrolló este deporte hasta alcanzar el prestigio del cual goza actualmente. Se desempeñó como Vicepresidente del Comité Olímpico de Puerto Rico durante 17 años y en el año 1990, fue electo Presidente de este organismo, demostrando su compromiso y dedicación con el olimpismo puertorriqueño. Fue jefe de todas las delegaciones olímpicas de Puerto Rico desde 1976 al 1991, excepto las Olimpiadas de 1980 en Moscú, lo cual incluyó cuatro Juegos Centroamericanos y del Caribe, tres Juegos Panamericanos y tres Juegos Olímpicos. Internacionalmente, es reconocido como uno de los líderes destacados del béisbol y fue proclamado como Ejecutivo del Año en la Federación Internacional del Béisbol para el año 2000”.

 “Presidió la Comisión Técnica Internacional de Béisbol durante 16 años, lo que le permitió supervisar los torneos de béisbol en olimpiadas, campeonatos mundiales y copas internacionales. Además de los pabellones mencionados, ha sido exaltado al Pabellón de Nicaragua en el año 1994, al de Guayama en 2000 y Salón de la Fama del Deporte Riopedrense en el 2018. Ha sido distinguido y honrado por los Municipios de Mayagüez, Utuado, Caguas, Lajas y Guánica. En el 2002 el Secretario del Departamento de Recreación y Deportes, instituyó el premio anual de Valores del Deporte Juvenil Puertorriqueño ‘Osvaldo Gil Bosch’; premiación que se realiza desde el año 2003.”

“Impartió la clase de Derecho Mercantil en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Humacao. Además, fungió como miembro en el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos celebrados en Puerto Rico en el año 1979; demostrando una vez más su interés por el desarrollo del deporte en nuestra Isla del Encanto. Su colaboración fue determinante en la realización de la sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010.” [3]

 Osvaldo es cuidador amoroso y dedicado a su familia. Recuerda con especial cariño a su padre y a su adorada madre Isabelita que le inculcó los valores y la ética que lo visten. Casado por más de 40 años con la dama humacaeña Leticia López de León. Procreó dos hijos: Osvaldo Enrique, Ingeniero y María Soledad, Abogada. Además, tienen dos nietos Gustavo Alberto y Natalia Sofía, ambos Dentistas.

 Osvaldo mantiene un tierno romance con el béisbol por largos años.   Visita su Ciudad humacaeña con frecuencia y participa de las actividades con especial cariño. A su llegada todo el mundo lo recibe con admiración y respeto. Nos gusta disfrutar de su amena y sabia conversación. Su mirada comprensiva dejan ver la nobleza de su alma  y su anecdotario calan hondo en los corazones. Su voz cultivada en el debate de altura defiende con claridad, valor y fortaleza sus postulados. Como bien el apunta “la verdad siempre brota como chorro de agua”. Enfrentó los retos y logros de los proyectos propuestos con la armadura de hechura moral y ética que lo distingue.  Es un modelo en peligro de extinción. Ha demostrado en su andar lo que siempre sostiene “Lo más importante en la vida no es prometer sino hacer”. 

 Como lo diría el amigo Miguel Poupart ¡Osvaldo Gil Bosch es un orgullo de la “Patria Chica” Humacao y de todo Puerto Rico!.

 

 

 

 

 



[1] Salón de la Fama del Deporte Riopedrense. (2018) Osvaldo Luis Gil Bosch, propulsor. Recuperado de: http://www.famadeportesrp.org/exaltados/perfiles/2018/osvaldo_g.html

[2] Pabellón de la Fama del Deporte Humacaeño. Recuperado de https://www.blogger.com/u/1/blog/post/edit/3437788370278251943/1809669343930706793

viernes, 24 de julio de 2020

Recordando la gesta de oro del Equipo Nacional de Lucha Olímpica Puertorriqueño en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2010.



Prof. Félix Báez Neris

El canal 6 transmite durante estas noches un programa titulado “10 noches de Juegos”. Trae recuerdos imborrables de los eventos que acontecieron en  Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2010. Me trasladaron a los días donde disfrutamos de grandes emociones deportivas y confraternización con los países hermanos.



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lunes, 13 de julio de 2020

ORLANDO RAFAEL O'NEILL: UN MAESTRO PARA LA VIDA


ORLANDO RAFAEL O'NEILL: UN MAESTRO PARA LA VIDA

Por: Dr. Miguel A. Poupart

Ha fallecido el profesor Orlando Rafael O'Neill (ORO). Su único defecto fue que nació en Luquillo y no en Humacao. Fue receptor en 1954 de los Campeones de PR Cariduros de Fajardo en la Doble A y del equipo de 1960 de nuestros Grises Orientales Sub Campeones de PR. Ese fue el año de las inundaciones en septiembre y el equipo al no poder superar esa terrible experiencia, perdió el campeonato. El parque Jacinto Hernández se convirtió en el hogar de muchas familias Humacaeñas que lo perdieron todo, incluyendo a sus seres más queridos.

Para algunas personas Mr. O'Neill simplemente era el maestro de Educación Física de la Escuela Superior Ana Roqué en los años 60. Para otras personas era un buen Mr. Para quienes amamos el deporte ahora y en esos años, perdimos Un Maestro Para La Vida. Llegó a la "Jai" como un chamaquito de Luquillo acabadito de graduarse de la UPR en Río Piedras. De inmediato, y por su dedicación y don de gente, se ganó el respeto, la admiración y el cariño de todo el mundo. Era el clásico gordito amable, simpaticón, dulce, con una eterna sonrisa, comprensivo y siempre dispuesto a ayudar a todo el mundo. 

También era el clásico maestro de educación física que a las 3:00pm terminaba sus clases en el salón y (“ad honoren” o de cachete como se dice en Mambiche Prieto) seguía hasta el anochecer en el Parque Jacinto Hernández con sus atletas tratando de extraer el máximo de sus habilidades sin presionarlos ni faltarle el respeto. Era bien paciente y afectivo. Eso permitía que algunas personas superaran sus habilidades atléticas y lograran mejores demostraciones para complacer al Mr. Al terminar las prácticas llevaba a cada atleta a su casa y, como todo buen padre, no se iba hasta que sus atletas abrían el portón, se despedían y entraban a su casa.

Para conocer bien a Mr. O'Neill había que estar cerca de él. Quién mejor lo conoció fue el estudiantado que practicaba el deporte. Hay miles de anécdotas de anónimos actos de desprendimientos de Mr.O'Neill para ayudar a sus estudiantes. A modo de ejemplo, Víctor “Regalito” Hernández (clase 1964) cuenta con mucho orgullo que sus primeros zapatos para jugar béisbol se los regaló Mr.O'Neill. Pregúntale a Kike Torres (clase 1967) actual apoderado de Los Grises de Humacao en la Doble A sobre Mr. O'Neill y te dirá, sin vacilar, que le ayudó a conseguir beca deportiva para estudiar en la universidad.

Si me preguntan te puedo asegurar que ha sido una de las personas más influyentes en mi vida. Distinto a Regalito y Kike nunca tuve habilidades deportivas, era un clásico malango, un leña, flojísimo en todos los deportes. Aún así, por mi “presentamiento” y enorme mesicordia de Mr. O'Neill, me convertí en su asistente (alcahuete) de cátedra. Les puedo garantizar, que casi 50 años después, fue una de las mejores y más edificantes experiencias en mi vida.

Por ejemplo, la delegación de Humacao salía hacia Ponce para unas competencias nacionales de atletismo de Escuelas Superiores en Yauco. Me senté al final de la guagua sobre la goma de repuesta, cerré las puertas, Mr. O'Neill pasó, me miró con ojos paternales, me preguntó si quería ir (lo que era obvio), le dije con el alma que si y lo demás es historia.

Cerca de 50 años después, seguimos unidos en lo afectivo y lo profesional ya que la vida se encargó de que ambos trabajáramos para la Universidad Interamericana. Fue Un Maestro Para La Vida, por la cantidad y la calidad del tiempo que estuvimos juntos. el AMOR que compartimos y lo que significó su incondicional presencia, apoyo y amistad. Era locura con su Familia: Ana María, su esposa y novia de siempre, sus hijos Anita y Orlando y los nietos. Aunque para mi era una relación paternal, él y por cuestiones de edad, prefirió definirla como de hermano mayor.

Siguiendo sus deseos, será cremado, no habrá velatorio y se efectuará un acto religioso en algún momento y lugar designado por La Familia.
Digamos hasta luego al “Distinguido Cuidadano de Luquillo” que en las iniciales de su nombre (ORO) llevaba el material del cuál estaba hecho, una persona que siempre vivió guiado por sus convicciones, excelente ciudadano puertorriqueño, padre, esposo, educador, filántropo, amigo y sobre todo, !Maestro Para La Vida!
Cuando un amigo se va....